MARCELA DEL CARPIO (1605-1687)
Fui una monja, poeta y dramaturga conocida como Sor Marcela de San Félix. Nací en Toledo en el siglo XVII (Siglo de Oro), caracterizado por un gran desarrollo de las artes y de una literatura liderada por los hombres, en una sociedad misógena donde el destino de las mujeres seguía sometido al matrimonio y a la maternidad.
Mi relación con el mundo del teatro marcó mi infancia, ya que fui hija ilegítima del famoso dramaturgo Lope De Vega, fruto de una relación extramatrimonial con mi madre, la actriz Micaela Luján. Con dieciséis años ingresé en el convento de Las Trinitarias Descalzas de Madrid. Era una de las formas de tener un poco de acceso al mundo cultural. Allí me apliqué en varias tareas monacales: gallinera, refitolera, provisora, maestra de novicias… Pero también pude dedicarme a lo que más me gustaba: la poesía mística y la composición de divertidas obras teatrales que representaba para mis hermanas. También escribí multitud de romances, seguidillas, liras, endechas y villancicos con temáticas religiosas.

«Pues no puedo callar ni hablar tampoco puedo, entre callar y hablar desahogarme intento.»
En mis tiempos, las biografías y producciones literarias de las monjas eran controladas por superiores. Fue mi confesor espiritual quien me “aconsejó” quemar mis creaciones, ya que no era prudente que las mujeres escribieran para no caer en tentaciones mundanas. Además, los primeros años de mi biografía resultaban escandolosos e impropios de una vida cristiana, no eran “dignos” de perdurar en el tiempo… Nuestras virtudes debían ser la obediencia y el silencio. Uno de mis cuadernos quedó oculto, protegido de las llamas. Por ello se conservan veintidós romances, dos seguidillas, ocho loas, una endecha, una lira, un villancico y seis obras teatrales conocidas como Coloquios Espirituales.
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