MARIANNA VON MARTINEZ

(1744 – 1812)

Nací en Viena, en un edificio de la Michaelerplatz. Aunque mi familia era de origen español e italiano, mi vida transcurrió en el corazón del clasicismo vienés. Tuve la inmensa fortuna de crecer en un hogar excepcional: vivíamos con el célebre poeta Pietro Metastasio, quien
supervisó mi educación y fue mi mentor de por vida.

En mis tiempos, el destino de las mujeres músicas solía reducirse al ámbito íntimo y privado de los salones, limitándonos a ser cantantes o intérpretes de tecla. Sin embargo, mi talento fue evidente desde niña y recibí una educación musical del más alto nivel. Aprendí a tocar el teclado con un joven Joseph Haydn, que vivía en nuestro mismo edificio, y estudié canto y composición con maestros como Nicola Porpora y Giuseppe Bonno.

A diferencia de lo que se creía eran las “habilidades naturales” de una mujer, me atreví con formas musicales a gran escala. Compuse más de 200 obras, incluyendo sinfonías, sonatas, música sacra y misas que fueron interpretadas en las iglesias más importantes de Viena. Mi oratorio, Isacco figura del redentore, fue un éxito rotundo cuando se estrenó en 1782; fui la primera mujer en lograr tal hito con la Tonkünstler-Societät. Incluso el gran Mozart acudía a mi casa para tocar duetos al piano conmigo.

«No hay nada en las facultades
de la mente que esté vedado al sexo femenino; el entendimiento no tiene género.»

A pesar de mis éxitos, sufrí los prejuicios de mi época. Hombres como el compositor Hasse decían que “escribir música dañaba mi voz”, sugiriendo que una mujer no debía esforzarse intelectualmente. Mi reconocimiento fue tal que en 1773 me convertí en la primera mujer admitida en la prestigiosa Academia Filarmónica de Bolonia, un honor reservado solo a los grandes maestros.

Lamentablemente, tras mi fallecimiento en 1812, mi música cayó injustamente en el olvido, silenciada por una historia que prefería recordar solo a mis compañeros varones. Hoy, mi legado está siendo redescubierto para demostrar que las mujeres siempre hemos estado
en el centro de la creación artística.

Colección el duende Pepín

recursos

Letras Coeducativas

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